Andar seguro

Muchos peregrinos emprenden el viaje a Santiago sin haber caminado jamás. No hablo de haber andado por la ciudad, o pequeñas salidas al campo, sino de haber recorrido decenas de kilómetros por caminos, sendas o, lo más peligroso, por carretera.

Aquí voy a poner una serie de recomendaciones que se deberían seguir para poder caminar de la forma más segura posible. No son reglas estrictas, tan sólo consejos razonables que nos permitirán caminar de la forma más segura posible.

Empecemos por recordar cómo deberíamos andar:

  • Andar por el lado izquierdo de la carretera para ver los coches de frente.
  • Si lo hay, caminar por el arcén y, si no lo hay, lo más próximo posible al lado exterior de la carretera, para poder salirnos de ella si fuera necesario.
  • Caminar en fila india: Uno detrás de otro, para no ocupar más espacio del necesario de la calzada.
  • Caminar a varios metros de distancia de la persona que nos precede. Cuanto más separados vayamos, más difícil será que nos atropellen a todos.
  • Si hay mala visibilidad, usar el frontal para hacernos ver. La luz roja parpadeante es la que más llama la atención, gasta menos batería y se ve mucho más que la luz blanca.
  • Caminar con un chaleco reflectante sería lo ideal pero en el Camino no se suele llevar porque ‘rebajamos’ peso al máximo (aunque, para caminos donde sepamos que vamos a tener mucha niebla o vamos a andar con luz escasa, sería para pensárselo).
  • Los cubremochilas para lluvia suelen ser de colores llamativos. Aunque no llueva, podemos cubrir la mochila para hacernos hás visibles desde atrás.

Aunque nosotros caminemos de forma correcta, hay muchos factores que pueden hacer que un conductor pierda el control del vehículo, total o parcialmente, y nos veamos en peligro. ¿Qué podemos hacer si, por cualquier motivo, vemos que un coche se nos echa encima?

  • Lo primero que deberíamos hacer es salirnos de la carretera tanto cómo podamos. Siempre hacia el exterior de la misma de la forma más rápida posible.
  • A las malas, si no podemos apartarnos y vemos que un coche se nos tira encima: quedarnos quietos. Al conductor le costará menos esquivar un obstáculo inmóvil que uno en movimiento.
  • Cómo último recurso, si nos van a atropellar sí o sí: saltar hacia afuera de la carretera (si no hay un barranco) o saltar sobre el capó del coche (un objeto que no está ‘clavado’ en el suelo sufrirá menos daños).

Llevo muchos años recorriendo caminos y aún no he visto ningún atropello. ¿Quiere decir esto que no suceden? Por supuesto que suceden. Aunque no hayamos visto ninguno, todos sabemos que en cualquier carretera o ciudad suceden accidentes. No es habitual, pero suceden.

Ojalá no nos veamos nunca en ninguno pero, algún día, podemos provocar un accidente, ser las víctimas o ser testigos del mismo. Así pues ¿que debemos hacer cuando nos vemos involucrados en un accidente? Deberíamos estar preparados y tener muy claro:

Lo primero es dar el aviso del accidente:

  • El número de teléfono de emergencias 112 funciona en toda Europa.
  • Se puede llamar al 112, incluso, con la pantalla del teléfono móvil bloqueada.
  • Aunque no tengamos cobertura telefónica con nuestra compañía, podemos llamar al 112.
  • En el 112 se encargarán de gestionar la emergencia, contactar con los cuerpos de seguridad y asistencia sanitaria o emergencia que hagan falta.

Una vez se haya llamado al 112, y tras la llegada de la asistencia necesaria, se les debería facilitar el teléfono y la documentación de las personas auxiliadas, para identificarlas y se pudieran poner en contacto con las personas necesarias lo antes posible. Esto sería más fácil si fuéramos al Camino:

  • Con la ‘Información de emergencia’ de la pantalla de bloqueo rellenada. Los últimos Android e iOs disponen de esta opción y se puede indicar los contactos a avisar, grupo sanguíneo, alergias… Información de gran utilidad en casos de necesidad.
  • Sin bloqueo de pantalla en el móvil: No resulta fácil ‘adivinar’ una contraseña o un patrón de desbloqueo cuando estamos en una situación de estrés (y la persona afectada no siempre podrá responder a nuestras preguntas).
  • Tuviéramos nuestros ‘contactos prioritarios’ guardados en la parte alta de la lista de contactos. Yo, por ejemplo, los tengo guardados cómo ‘AAA1 Nombre1’, ‘AAA2 Nombre2’… Así, siempre estarán en la parte superior de la agenda telefónica del móvil (recomiendo ponerlos de forma ordenada, por orden de preferencia de llamada).
  • Llevar una lista en la cartera, hecha a mano, con teléfonos de contacto. Allí donde llevemos nuestro DNI, una lista manuscrita con los números de nuestros ‘contactos prioritarios’. Tanto en el caso anterior cómo en este, yo indico los números de mi madre, hermanas y cuñados, con su nombre y su número de teléfono móvil. También sería bueno incluir la medicación que nos estemos tomando o nuestras alergias.

Cómo veis, no he puesto nada referido a primeros auxilios a aplicar. Puesto que no tengo formación sanitaria de ningún tipo, no me atrevo a dar consejos en caso de accidente. Si tuviéramos que actuar de alguna forma, mediante el 112 nos pondrían en contacto con la persona adecuada para indicarnos cómo proceder.

Espero que jamás os veáis en ninguna situación desagradable y que disfrutéis de todos vuestros Caminos.

¡Buen Camino!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.