Compañero de Caminos

Compañero de Caminos2019 ha sido un año de ensueño en el que he podido ir al Camino 3 veces y, curiosamente, siempre acompañado. A mí, que me encanta irme solo al Camino, en 2019 he caminado siempre acompañado:

  • Abril/Mayo: Lebaniego / Vadiniense; Con César y Nieves.
  • Junio: Salvador; Con Martha.
  • Octubre: Sarria-Santiago; Con mi madre.

Hacía mucho tiempo que le iba dando vueltas al hecho de tener una figura, un click, que me acompañara en mis Caminos. Cuando conocí a César y a Nieves, vi que los dos iban acompañados de una de estas figuras (personalizadas por ellos) y, entonces, me terminé de convencer: quería (necesitaba) la mía.

Entre unas cosas y otras, el tiempo fue pasando y no encontraba el momento para montarme mi figura pero, a finales de 2019, me decidí por fin; compré lo necesario y terminé montándome mi propia figura. Y entonces, surgió otro problema: ¿Qué nombre ponerle?

Necesitaba ideas y decidí a publicar una encuesta y pedir ideas por Facebook. Estos fueron los resultados:

  • Con un voto: Boncamí, Bull Ich Jones, Coque, Gabriel, Minix, Miniyó, Pacheco, Pere, Playgrino, Useya, Utin, Utinghami, Utixa, Xacom, Xavicat, Xavin, Xavitín
  • Con dos votos: Alfonso, Xabu
  • Con cuatro votos: Xa

Y entonces, el sábado por la mañana, me fui con mi madre a ver a mi sobrino jugar a fútbol. Nació 3 meses después de la muerte de mi padre y por eso lleva su nombre: Joan. Pronto hará 8 años… Lo vi allí, con su abuela, su hermana, su madre y su padre viéndolo jugar. Todos pendientes de él y pensé en lo orgulloso que estaría mi padre de su nieto y… Me vino el nombre.

Mi padre siempre había sido un seguidor de El Príncipe Valiente, una serie de cómics juveniles ambientados en la época del Rey Arturo y con aventuras caballerescas. Cuando él era joven, llegó a tener decenas de números que coleccionaba y que guardaba como oro en paño.

Cuando yo nací, su colección de El Príncipe Valiente había crecido y ocupaba más espacio que yo pero… El tiempo pasa y yo terminé creciendo más que la colección y, cuando supe leer, devoré esos cómics. Eran valiosos porque eran de mi padre, eran más viejos que yo y las historias no terminaban jamás; era un ‘cómic-novela’ sin fin.

Seguí creciendo, empecé a ir a la biblioteca y… Descubrí una serie de cómics que me transformaron en una ‘miniversión’ de mi padre: Jan i en Trencapins. Jan era una versión más infantil del caballero que siempre había leído en El Príncipe Valiente. No era un príncipe sino un paje, su nombre original (Johan) se tradujo a catalán como Jan (diminutivo de Joan) y, como mi padre conmigo, siempre iba acompañado de un fiel ‘escudero’: Trencapins.

Y con todo esto, como homenaje a mi padre, el ganador no puede ser otro: Jan

2 respuestas a «Compañero de Caminos»

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