Caminar

Ir al Camino de Santiago supone caminar decenas y decenas de kilómetros por sendas, caminos, pistas y también carreteras. Todos sabemos caminar, sí, pero ¿conocemos nuestro ritmo, nuestra cadencia de paso o nuestra velocidad? ¿Cómo nos sienta la subida, la bajada o el llano? ¿Por qué lado debemos caminar? Continuar leyendo «Caminar»

¿Cuándo ir al Camino?

Debemos tener presente que existen muchos tipos de camino: de montaña, costeros, llanos, llenos de cuestas, con muchos servicios, casi sin ninguno, que llegan a Santiago, que terminan conectando a otro camino, más o menos solitarios… Y según nuestras preferencias, el tiempo del que dispongamos, nuestro presupuesto, el estado físico o mil y un condicionantes más (nuestros o de nuestro/s acompañante/s) acabaremos por escoger un camino u otro. Ya hablé de ello en el artículo ‘Mil y un caminos y no creo que deba añadir nada más pero hay un aspecto fundamental que deberemos tener en cuenta para escoger un camino u otro, para preparar el equipo que necesitemos o si debemos o no realizar reservas antes de salir hacia el Camino: el mes o la estación en la que caminemos.

Hay quien se toma un año sabático, quien se ha quedado sin trabajo o quien disfruta de la jubilación pero para la mayoría de personas lo más determinante a la hora de ir al Camino van a ser nuestras vacaciones. Muchas veces estaremos limitados por el calendario de la empresa en la que trabajemos pero, si podemos, debemos hacer lo posible para cogerlas cuando mejor nos vayan para el recorrido que deseemos hacer.

Un mismo lugar en una estación distinta hace de un mismo camino un camino distinto

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¿Cuánto dura un Camino?

Vamos a ver…  Sin empezar a filosofar demasiado y sin querer entrar en implicaciones vitales, psicológicas, religiosas, espirituales… Voy a limitarme a hablar de kilómetros y tiempos para que puedas tener una vaga referencia de qué implica descubrir ‘eso del Camino’. Y no voy a ser nada concreto.

Desde siempre, he opinado que los Caminos no deben acabarse antes de empezarlos. O lo que es lo mismo: Hay que empezarlos por el principio y acabarlos por el final. Si se tiene poco tiempo, escojamos un Camino que permita recorrerlo en ese lapso temporal. Si se tiene más tiempo, escojamos uno  más largo o que nos ocupe más días. Continuar leyendo «¿Cuánto dura un Camino?»

Motivaciones

Vamos a hablar claro: todos conocemos a alguien que alguna vez ha dicho, en un tono de voz un poco más alto de lo normal (para que le oiga incluso quien no está en esa conversación) ‘¡Cualquier día de estos me voy al Camino de Santiago!’. Bueno, pues muy bien. Os aseguro que no conozco a ninguna de esas personas que haya ido aún al Camino. Y toda la seguridad que tenía su tono y sus palabras se diluye cuando saben que quien les escucha ha ido una o varias veces a uno o varios Caminos.

Quien se lanza al Camino no lo hace por una bravuconada, no lo anuncia a los cuatro vientos. Se va al Camino porque la vida le ha puesto esa puerta delante y ha decidido abrirla después de haberlo pensado mucho o de no pensarlo absolutamente nada. La decisión de ir al Camino se toma de la misma manera que se vive el día a día en el Camino: primero se siente la necesidad, se ejecuta la acción y, ya después, ya intentaremos encontrar un porqué.

Si eres creyente, por supuesto, será quien lo tengas más fácil para encontrar el sentido de tu viaje pero… ¿Y si no lo eres? ¿Ya no puedes peregrinar a Santiago? Por supuesto que sí. Continuar leyendo «Motivaciones»