Recomendando el Vasco del Interior

El Camino Vasco del Interior (o Camino de Bayona) resulta un Camino lleno de contrastes. Tiene atractivo y servicios suficientes como para recoger mucho más tráfico del que lo transita pero que vive a la sombra de dos ‘monstruos’.

Además, quien se decida por el Camino Vasco del Interior deberá hacer un par de concesiones que no serán fáciles de aceptar.

Si recorremos el Vasco del Interior renunciamos al Camino del Norte, que dispone de mucha más y mejor infraestructura, y permite disfrutar de las playas y acantilados de la costa cantábrica hasta tierras gallegas y llegar a Santiago tras 800 Km.

El Vasco del Interior conecta con el Camino Francés en Santo Domingo de la Calzada o en Burgos, lo que supone renunciar a los 200 Km o 300 Km iniciales del Camino Francés. Saltarse Navarra, La Rioja y la entrada a la meseta se me hace un peaje demasiado alto que uno no debería ni plantearse al recorrer el Francés por primera vez.

Dos puntos importantísimos que hacen que el Camino Vasco del Interior siga siendo un Camino minoritario y, dicho sea de paso, con pocas posibilidades de crecer a la sombra de los otros dos.

Dificultades

  • Un Camino naranja que se convierte en rojo en invierno
  • El Camino Vasco del Interior es un sube y baja donde no aparecerán las primeras llanuras hasta que entremos en castilla… Y ni así.
  • Hay caminos minoritarios en los que podremos encontrar a alguien (ni que sea a final de etapa) y caminos como el Vasco del Interior donde, en 12 etapas, no coincidí con ningún otro peregrino
  • Abrir y cerrar albergues puede resultar intimidante si se es aprensivo al escuchar ruidos extraños en lugares oscuros y desconocidos, sobre todo por la noche, al dormir
  • Los bidegorri del País Vasco de las primeras etapas se me hicieron muy pesados
  • En los primeros 70 Km, desde Irún hasta Beasain, será complicado ajustar las etapas para dormir en albergue si lo recorremos entre noviembre y marzo
  • Encontrar un Camino en el que no disponemos de todos los servicios en todas las etapas hace que requiera de más planificación antes y durante el recorrido
  • Los albergues no tienen la categoría ni las comodidades de otros caminos
  • En ciertos tramos, la señalización viene a ser una yincana para encontrarla o saber hacia donde indica
  • El clima es el responsable de la verdor del entorno. Y tanta verdor sólo puede indicar una cosa: lluvias. Desde enero hasta diciembre, no es raro que nos llueva cualquier día, a cualquier hora, o que nos pasemos días y días son ver el sol
  • Algún final de etapa tiene pocos o ningún servicio  y en alguna de ellas tendremos tramos de más de 15 Km sin posibilidad de abastecernos de nada, lo que nos obligará a cargar lo que necesitemos en la mochila

¿Por qué me gusta?

  • Desde los prados acolchados de hierba que acarician los pies hasta el asfalto más duro que te los destroce, la variedad de pisos por los que transitaremos es amplísima y se nos descubren en la primera etapa
  • Pasarte 12 días caminando sin coincidir con ningún otro peregrino permite un trabajo de introspección y reflexión personal muy profundo
  • Abrir y cerrar albergues permite dormir sin ronquidos y levantarte a la hora que quieras y moverte con toda libertad, sin pensar en despertar a nadie
  • La mayoría de las poblaciones de final de etapa disponen de albergues para dormir y, si no los hay, encontraremos alojamiento con facilidad
  • Recorrer el Vasco del Interior nos hace recordar esos tiempos donde los peregrinos éramos esos «locos con mochila» a quien se miraba con admiración y reserva a partes iguales
  • Cuando no llueve y se puede disfrutar del sol, la luz del norte y los paisajes son increíbles. Y cuando llueve, nubes y tormentas proporcionan fotografías espectaculares
  • El primer día veremos el mar y el último lo acabaremos en plena meseta. Cruzaremos la cordillera cantábrica, pasaremos por debajo de montañas, lomas ondulantes, praderas, bosques, prados… Pocos caminos encontraremos con tal variedad de paisajes y ecosistemas
  • Porque se puede recorrer en 12 días, lo que permite que sea una opción muy recomendable para dos semanas de vacaciones
  • El paso de San Adrián, el Desfiladero de Pancorbo y los bosques burgaleses son motivos suficientes para justificar todo el Camino Vasco del Interior

En definitiva ¡Un Camino para volver a sentirse peregrino!

Si queréis saber más, podéis leer y ver todos los posts que hice sobre el Camino Vasco del Interior en noviembre de 2022.

2 respuestas a «Recomendando el Vasco del Interior»

  1. Hola, tras varios caminos a mis espaldas muchos de ellos en soledad, pretendo hacer el camino vasco x el interior empezando el lunes q viene, alguna recomendación???…
    Muchas gracs por toda la información, un saludo

    1. Tómate el bidegorri con calma (es el peaje que hay que pagar por tan bello Camino).

      Acorta las etapas tanto como puedas y termina en Burgos para disfrutar de un magnífico Camino tantos dís como te sea posible. Yo lo hice en 12 etapas pero, si pudiera, lo volvería a recorrer pero en 13 o 14 etapas para saborearlo aun más.

      Y disfruta!

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