Acabado el Camino de Invierno por segunda vez, me reafirmo en mi idea inicial de considerar el Camino de Invierno como la opción ideal para un camino de dos semanas, dejando atrás (y muy lejos) al Camino Primitivo, al que gana en paisajes, dificultad y tranquilidad.
Empecé esta vez el Camino con un «grupo inicial» con quien compartí las tres primeras etapas. Sin contar a esas personas, tan sólo coincidí dos peregrinos más. A partir del cuarto día, cuando me separé de mi «grupo inicial», todas las etapas fueron en solitario y tan sólo en un par de albergues no estuve solo y tuve que compartirlo con otro peregrino más. Si lo que se desea es tranquilidad, el Camino de Invierno es ideal.
Y, si empecé en grupo, era de recibo no acabar en solitario. Por eso ajusté las etapas finales para juntarnos todos y realizar la última etapa en grupo. Porque, en su tramo final, desde Lalín hasta Santiago, el Camino de Invierno abandona las dificultades de alojamiento en su recorrido y permite ajustar las etapas tan bien como cualquier otro Camino. Continuar leyendo «Invierno 2025»

Cuando yo descubrí el Camino de Santiago en aquel ya tan lejano 2001, cuando me fui al Camino Francés, me presentaron el Camino Sanabrés como un Camino que se iniciaba en Granja de Moreruela y llegaba hasta Santiago de Compostela tras recorrer casi 370Km sin enlazar con ningún otro Camino.

En 2018 volví al Primitivo. Todo cuadraba: ganas de Camino, 15 días de vacaciones, verano… No podía dejar pasar la oportunidad de repetir éste maravilloso Camino.