Recuerdo la primera vez que fui al Camino: salí de casa con una mochila de 13 kg, llena de «por si acasos». Estaba ilusionado por el reto que que estaba a punto de empezar y, como cabía dentro, empecé a llenarla de cosas que, a la postre, resultaron ser inútiles. El primer día ya asumí que con esa carga absurda se me iba a complicar la cosa pero qué iba a hacer ¿tirarlo todo? Me decidí por la opción menos traumática: aguantar los kilos de más hasta llegar a Pamplona y, una vez allí, mandar por correo todo lo que sobraba. Así, rebajé el peso del equipaje hasta dejarlo a unos «modestos» 9Kg. Continuar leyendo «Distribución del equipaje»
Planificar las etapas
Al Camino no hay que ir con prisas. Cada uno debe ser consciente de sus limitaciones físicas y adaptarlo a sus necesidades. No es una carrera. No hay nadie tras una línea de llegada, esperándote para desmontar el cartel de ‘Meta’. Da lo mismo si tardas tres días o tres semanas. ¿Acaso hay prisa? Yo no la tengo y, mucho menos, se la daría a ella; por eso modifiqué las típicas etapas para adaptarlas a sus posibilidades. Continuar leyendo «Planificar las etapas»
Motivaciones iniciales
Ya escribí en su día cómo descubrí el Camino de Santiago y como me ‘enganchó’ desde el primer momento. Lo que sentí entonces lo sigo sintiendo cada vez que vuelvo al Camino: soy libre; soy yo. Es una sensación tan maravillosa que, digámoslo así, me obliga a volver una y otra vez a su encuentro. Continuar leyendo «Motivaciones iniciales»
El Camino con mi madre 2019

En 2019, comentaba en Facebook nuestra llegada a Santiago de Compostela y lo que supuso para mí poder realizar este Camino en compañía de mi madre.
Este fue un Camino muy especial cuya historia, una vez terminado, deseo compartir con todos los que alguna vez han pensado «Yo no podría» para quitarles el miedo a lanzarse a esta aventura; como hizo mi madre.
El Camino con mi madre, La Vuelta a Casa
Aquí recojo todos los posts que publiqué en Facebook con las distintas etapas de vuelta que realizamos mi madre y yo tras completar nuestro Camino de Santiago, en octubre de 2019.
Siempre que he terminado un Camino, la vuelta ha sido rápida, de un día para otro, pero no en este caso. No podía permitir que mi madre no conociera «mis lugares» del Camino Francés. Y como la vuelta era tan importante como la ida, tardamos lo nuestro en volver. Continuar leyendo «El Camino con mi madre, La Vuelta a Casa»
